Lunes 24 de Junio, 2019

Columna sobre el mundial femenino: la voz de las invisibilizadas

"La selección que dejó todo en Francia se merece nuestra completa atención".

Por: Oriele Lagos, subdirectora área Deportes - Escuela de Salud AIEP.

En 1967 Kathrine Switzer marcó un antes y después en la competencia deportiva de mujeres. Fue la primera en correr de manera oficial la Maratón de Boston en 1967, evento que hasta ese año sólo era reservado para hombres ¿La justificación? Se establecía que las mujeres no tenían la condición física-fisiológica para terminar dicha prueba. 

Pero la carrera de Kathrine no se detuvo ahí, sorteando el ataque de algún fanático opresor, sino que gracias a su entrega y convicción consiguió que la maratón femenina fuera aceptada como categoría en la competencia de Boston en 1972 y en el Comité Olímpico Internacional en 1984.

En estos días, al igual que hace más de medio siglo, presenciamos otro hecho histórico que nos roba las miradas, rompe paradigmas y deshace prejuicios. La selección femenina de fútbol de Chile se ha instalado, a punta de trabajo y perseverencia, por primera vez en el mundial de la categoría. Esta hazaña no solo constituye un tremendo ejemplo para nuevas generaciones, sino que establece un sentido homenaje a todos esas deportistas que pasan invisibilizadas gran parte de sus carreras.

El estar en Francia, compitiendo con las mejores del globo, redefine un sentido de éxito mucho más meritorio de lo que estamos acostumbrados a ver en el fútbol por televisión abierta. Porque ellas están en la cancha frente a las potencias mundiales y al mismo tiempo estudiando, trabajando, sosteniendo familias, entrenando, jugando fútbol y con la obligación de rendir. 

Este transfondo, sitúa a nuestras jugadoras dentro de un amplio grupo de deportistas que no pueden dedicarse por completo a su actividad y e incluso así, sin la preparación ideal, triunfan, solo que muchas veces en secreto.

Este año por ejemplo, Paloma Martínez se coronó campeona mundial del ParaTaekwondo. La nadadora Bárbara Hernández se transformó en la primera chilena en completar el recorrido del Canal de Catalina, Estados Unidos; y Fernando Ovalle, con 14 años se luce como la figura nacional en el premundial femenino de Básquetbol

La selección que dejó todo en Francia, al igual que estas destacadas deportistas nacionales, merece nuestra completa atención porque nacen desde la invisibilidad y el sesgo del “sexo débil”. La participación histórica que hoy acaba, constituye un sincero gesto de justicia para todas aquellas que entrenan, compiten y le dan pelea a la historia y adversidad que impera en algunas disciplinas

Hoy, más que nunca, nuestras futbolistas son la voz de muchas para salir del anonimato, tal como pasó en Boston 1967.

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