Lunes 04 de Mayo, 2020

De las tablas a la pantalla: así teatro AIEP ha continuado sus clases pese a la pandemia

Las clases siguen, aunque el mayor desafío ha sido repensar las metodologías pedagógicas.

Antes de comenzar, Selena respira profundamente, se concentra en sus líneas y mientras revisa que todo esté en su lugar, espera paciente a las instrucciones de su profesor. Él, por su parte, divide la pantalla de su computador: en un costado deja el texto que Selena actuará, mientras que en el lado contrario la visualiza a ella.

“¡Acción!”, le indica, y la estudiante se deja inundar por su personaje durante la particular sesión del módulo Actuación Frente a la Cámara: en esta oportunidad el lente que la observa es el de su computador. Un desafío de la modalidad telepresencial.

Desde que el Covid-19 comenzó a expandirse por el mundo, las formas en que nos relacionamos han debido reinventarse. En esta misión, la tecnología ha sido una importante aliada, llevando reuniones, encuentros con amigos y clases, a las videollamadas. Pero ¿cómo se adaptan las escuelas de teatro a estas condiciones?

POTENCIAR LA TEORÍA

El director de la Escuela de Teatro de AIEP, Karim Lela, lo ve como un desafío y pone el foco en la urgencia de repensar la experiencia pedagógica de la carrera más allá de las tablas. “El teatro tiene la necesidad del contacto físico y la sensibilidad” indica, “el 80% de la malla tiene que ver con el hacer”.

Además, asegura que el desafío es aún mayor cuando se toma en cuenta el compromiso que los estudiantes han demostrado con su carrera. “A veces tienes que echarlos (…) llega el guardia a las diez de la noche a cerrar el teatro y ellos siguen ahí ensayando”.

Pero para Karim Lela, esta ha sido una oportunidad para potenciar el respaldo teórico de los estudiantes. “Hubo que explorar todas las posibilidades del contenido”, explica, “y eso es un reto”.

El uso de la tecnología también ha permitido explorar nuevas modalidades en la enseñanza. En ese sentido, Lela destaca el funcionamiento de las Aulas Virtuales. “Funcionan súper bien, hay muchas cosas que se pueden hacer: dividir la pantalla, compartir, mostrar un video, una obra de teatro, etcétera (…) una herramienta potente cuando el teatro necesita ser una interacción en vivo, sincronizada”, explica.

EL USO DE TIKTOK

Durante esta cuarentena, el uso de redes sociales se ha vuelto gran parte de la cotidianidad de las personas, sobretodo de los más jóvenes. Es por ello por lo que, además del caso del módulo de Actuación Frente a la Cámara, donde los docentes han debido dirigir a sus estudiantes a través de sus cámaras web, nos encontramos con otra experiencia particular: el potenciamiento del uso de TikTok.

Es la red social nueva que más crece en el último tiempo. Hoy por hoy, no sólo los usuarios más jóvenes cuentan con perfiles, sino que también instituciones, organizaciones e incluso algunas autoridades.

Es allí donde docentes de teatro vieron una oportunidad para generar un ejercicio que, además, fuera cercano y familiar a los estudiantes.

“Ellos [los estudiantes] han desarrollado trabajos caracterizando distintos personajes (…) se graban a cada uno en sus casas y después juntan el material y lo editan en la misma plataforma”, cuenta el director de la escuela.

“NO ESTAMOS IMPROVISANDO”

Aún cuando los desafíos son grandes, Karim Lela asegura que detrás de los equipos hay una preparación minuciosa para enfrentar este nuevo contexto, no sólo a nivel de escuela, sino que a nivel institucional.

“No estamos improvisando”, sentencia, señalando que en el caso de la Escuela de Teatro “todos los profesores y todo el equipo se capacitó en tres días, intensivamente, se prepararon con las plataformas de Blackboard y Collaborate”.

Además, destaca el rol que AIEP ha cumplido con estudiantes que no cuentan con los equipos o los accesos necesarios. “Se han repartido chips, computadores y todo para que los estudiantes puedan estar tranquilos con sus clases telepresenciales”.

Para el actor de profesión, este desafío es comparable con los períodos de guerra por los que ha pasado nuestra sociedad. “Imagínate las personas en los tiempos de la Segunda Guerra Mundial, donde había que estar oculto, sin salir (…) esto es casi lo mismo”, asegura.

Pero es optimista al asegurar que esta experiencia será un aprendizaje importante. “Esto nos va a entregar tremendas enseñanzas”, señala, “sin duda es una experiencia de la que vamos a salir fortalecidos”.

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