Jueves 11 de Octubre, 2018

Narcy Araya cumple su sueño y se titula en AIEP San Felipe

Joven en situación de discapacidad estudió Técnico en Administración de Empresas y ya se encuentra inserto en el mundo laboral.

Un especial momento se vivió en la ceremonia de titulación de AIEP San Felipe, donde Narcy Araya, estudiante afectado por una parálisis cerebral mixta, recibió el diploma que lo acredita como Técnico en Administración de Empresas mención Finanzas, transformándose en un gran ejemplo de superación e inclusión. 

 

“Nunca dejé que las cosas me influyeran para mal, sino para bien. Creo contar con un probado espíritu de superación, soy responsable y busco ser siempre puntual”, comenta el joven, que se autodefine como una persona comprometida, analítica, organizada y que cuenta con capacidades para la planificación y análisis de proyectos, con una fuerte orientación al trabajo en equipo. 

 

Su buena disposición a aprender y su resiliencia fueron fundamentales para que aprobara con éxito los módulos de su plan de estudios. También su proactividad y predisposición a aprender cosas nuevas, espíritu que le ha permitido aprobar distintos cursos, de forma paralela a su carrera. 

 

“En 2017 saqué el Taller de Líderes en AIEP y ese mismo año obtuve la certificación de Excel. Tengo un nivel intermedio en inglés y básico en portugués. En informática tengo Microsoft Office nivel avanzado, Software Sico nivel avanzado, Vía Código nivel avanzado y Códigos Fuente nivel intermedio”, asegura. 

 

Esta actitud positiva le permitió ingresar al mundo laboral, incluso antes de recibir su título. Hoy se desempeña en el área Finanzas de Anglo American, empresa minera que lo reclutó en el mes de junio de este año, considerando sus méritos y experiencia. 

 

“En 2017 trabajé en Mayfer Entretenimiento (casino y venta de bicicletas eléctricas), donde estuve a cargo de doce personas como supervisor del área administrativa part time. Mi práctica la hice en la Municipalidad de Llay Llay, como administrativo en el área de Ventas, ahí tuve que analizar la documentación para el otorgamiento de nuevas patentes en el marco de la Ley de Transparencia”, recuerda, agregando que está agradecido y contento en su actual empleo.

 

Otra de las claves de su admirable fortaleza se encuentra en su círculo cercano. Pamela Araya, su madre, afirma que siempre creyeron en él, incluso en los momentos de más adversidad. 

 

“Somos de Llay Llay y tuvimos que venirnos a San Felipe. Las micros no lo querían trasladar, pero poco a poco las cosas se fueron dando como él quiso. Estoy totalmente orgullosa de él, es una gran satisfacción y emoción, algo que no se puede describir. Lo apoyamos con mucha fe, pensamos que él podía y el mismo dijo que podía. Tuvo frustraciones, pero se propuso salir adelante y aquí está ahora, titulado y feliz”, asegura. 

 

DERRIBANDO PREJUICIOS 

 

Junto con ser un ejemplo de inclusión, la historia de Narcy impactó positivamente a todos, estudiantes, colaboradores y docentes de AIEP San Felipe. Uno de ellos es Waldo Silva, jefe de carrera de la Escuela de Negocios de esta sede, quien fue testigo directo de su progreso, pero no solo de eso, también del progreso que para él significó haber participado como docente en su formación, experiencia que lo hizo derribar prejuicios y paradigmas obsoletos. 

 

“La primera vez que vi a Narcy entrar a la sala de clases fue impactante, ver ahí a un estudiante en silla de ruedas, con poca movilidad y casi inentendible en sus palabras. Creo que fue un llamado de atención para todos los que alguna vez erróneamente pensamos que estudiantes como él no tenían cabida en educación superior. Qué equivocados estábamos, porque he ahí una persona que le ha ganado a la adversidad. Es un ganador, un chico que nos ha demostrado a todos que los limitados en realidad somos nosotros, porque él, no ve impedimento para hacer y lograr nada. Es un orgullo para mí haberlo tenido como estudiante, me ha enseñado a ser mejor y les ha transmitido a sus compañeros que no hay imposibles cuando se tiene voluntad” confiesa. 

 

En representación de AIEP, Marcela Vaccaro, vicerrectora de comunicaciones, afirmó que Narcy representa un orgullo para toda la institución.

 

“Nos demuestra que tener discapacidad no es un impedimento para ingresar a la educación superior técnico profesional. Ésta es habilitante para el trabajo, abre caminos, cumple sueños y el mantener nuestras puertas abiertas en una admisión no selectiva tiene como fruto que personas como él puedan titularse y puedan demostrar que el éxito depende del esfuerzo y de las oportunidades”, concluye. 

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