Jueves 30 de Abril, 2020

Titulado AIEP de informática crea escudos faciales para personal de la salud en Temuco

Los fabrica en su casa y los reparte gratuitamente a distintos Cesfam y centros de atención de la zona.

Consciente de la magnitud del desafío sanitario que enfrenta el planeta, Iván Vilugrón, titulado de Ingeniería en Informática de AIEP Temuco, decidió unirse a un grupo de "makers" de la Región de la Araucanía poniendo a disposición de la comunidad su talento para realizar impresiones en 3D.

Junto a otros voluntarios, hace mascarillas, protectores faciales, clips y otros implementos para la primera línea hospitalaria, motivado por un profundo sentido social y por la convicción de que cuenta con herramientas que permiten aportar bienestar a la comunidad, dándole un sentido más humano a la tecnología.

“Estuve trabajando en el área de desarrollo y pasé casi dos años trabajando en una clínica dental. Ahí pude adquirir conocimientos de diseño e impresión 3D, y me animé a comprar mi propia impresora, iniciando un emprendimiento de artículos, objetos y prototipos. Cuando comenzó el tema del virus me enteré de las iniciativas de desarrollo y comencé a dedicar la producción de mi máquina con fines sociales”, explica Iván.

Se declara un agradecido y reconoce de forma especial la ayuda que le brindó Sebastián Flores, de Robótica Cam Rem, quien le donó los primeros filamentos para iniciar los trabajos. Hoy cuenta con orgullo que su producción ha beneficiado a centros de salud en las localidades de Villa Alegre, Amanecer, Las Quilas y Toltén. En menor número, también al personal recolector de basura, actores clave para la higiene de la ciudad.

Hasta el momento llevo alrededor de 100 artículos. La impresora que ocupo es de filamento, es un carrete de hilos de un diámetro de 1,5 milímetros, va por kilos. Es polímero de ácido láctico biodegradable, hecho a base de plantas, de caña de azúcar. Se basa en la impresión por deposición de material. Este modelo tarda alrededor de 1 hora 20 minutos en terminarse. Trabajo con un modelo que me facilitó la comunidad de makers”, cuenta.

Una vez que tiene impreso el marco del producto, lo entrega a una representante de los recintos a los que aporta, quien se encarga de colocar los elásticos y ensamblar la mica protectora, quedando listos para ser utilizado en los centros.

“Amigos cercanos del área de la salud me comentan que la falta de equipos de protección personal (EPP) es mucha. El poder ayudar en esta situación es muy bueno, ellos son los que pueden ayudar a las personas que requieran atención”, dice, refiriéndose a una de sus motivaciones por las que se sumó a esta causa.

PROYECCIONES

Iván trabaja en un nuevo prototipo de mascarillas faciales que permita reducir los tiempos de impresión y que utilice la mitad del filamento que ocupa hoy. “Actualmente no he podido bajar de los 10 gramos de consumo y los 45 minutos de impresión, pero eso ya es eficiente y la he probado conmigo mismo, ha funcionado bien. Tengo que hacer pequeñas correcciones antes de producirlo en masa”, aclara.

En cuanto a sus proyecciones, es claro en describir lo que le gustaría lograr: “principalmente trabajar mis diseños propios, mis proyectos de Arduino y llegar a más personas, imprimiendo proyectos más grandes. Si es posible, llegar a producir prótesis para personas discapacitadas. Lo máximo sería hacer mi propia impresora 3D con un diseño abierto hecho en Chile, que sea accesible para la gran mayoría del público y que no tenga nada que envidiarle a cualquier impresora del mercado”, señala.

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